domingo, 15 de junio de 2014

El juego infinito, de James Dashner

A la caza del terrorista. 

Han pasado más de tres años desde la publicación de esa joya de la literatura juvenil llamada El corredor del laberinto. Más tarde llegaron sus continuaciones y, aunque no quedó exenta de peros, la trilogía del corredor se ganó un puesto de honor en mis estanterías. No es de extrañar que, con estos precedentes, mi interés por El juego infinito fuera desorbitado. Sin embargo, fue un error por mi parte tomar como aval El corredor del laberinto, dando así por hecho que esta nueva serie estaría a la altura de la anteriormente mencionada. Porque no es así, ni de lejos. Con todo y con eso, no me arrepiento en absoluto de haber leído esta novela, y espero una mejora en su segunda y últimaparte. 
Dashner nos presenta a tres chicos, tres hackers, que son capaces de manipular los códigos de lo que se conoce como Red Virtual, un videojuego que arrasa entre los jóvenes de su edad. Y aquí entra la primera incongruencia, y es que son chicos de lo más normales a los que se les encarga una misión que bien podrían desempeñar profesionales de más talla. El gobierno solicita la ayuda de Michael, Sarah y Bryson, los chicos a los que me refiero, para cazar al terrorista que está causando estragos en Red Virtual. Lo que ocurre es que anda suelto un jugador que se dedica a masacrar a los jugadores de Red Virtual, llegando incluso a infligirles daño en la vida real. Empieza, entonces, la caza del terrorista. 
El principal problema del libro es que llega a hacerse extremadamente largo, cuando ni siquiera sobrepasa las cuatrocientas páginas. Tenemos acción, sí, pero las escenas frenéticas vienen siempre acompañadas de una sensación de déjà vu que no nos permite disfrutarlas en absoluto. Por otra parte, no he llegado a sentir ni un poquito de empatía por ninguno de los personajes, y eso es algo absolutamente necesario para que yo me encuentre inmerso en la narración. ¡Ay, la narración! Dashner parece haber perdido la habilidad de apelar a la curiosidad del lector que nos demostró en El corredor del laberinto. Me recuerdo a mí mismo leyendo esa última novela, y terminando cada capítulo con la necesidad imperiosa de leer el siguiente, y así continuamente hasta leer el libro en un par de sentadas. Aquí, en cambio, cada capítulo me costaba horrores empezarlo, hasta el punto de que me ha llevado casi un mes leer la novela completa. 
Sin embargo, no todo es negativo en El juego infinito. Lo cierto es que, aunque parece un refrito de varias películas de culto, me parece bastante original en ciertos aspectos. Además, Dashner consigue remontar en las últimas cien páginas, llegando a un final que deja la puerta abierta a una buena conclusión. En Goodreads aparece como una biología cuyo desenlace, The Rule of Thoughts, se publica este verano. Le daré una oportunidad porque, a pesar de todos los contras, no he quedado disgustado del todo con El juego infinito. Aún confío en ti, Dashner. 
3/5

2 comentarios:

  1. Hola! Solo he leído la primera parte de la trilogía de El Corredor del laberinto y estoy deseando hacerme con Las pruebas. El autor me conquistó en seguida y espero que tras leer toda la trilogía de El corredor del laberinto me anime a leer esta bilogía. A pesar de que se te ha hecho pesada, espero que a mi me guste un poco más, ahora que mis expectativas hacia este libro no están tan altas.
    Gracias por la reseña!
    Saludos!

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  2. Lo leí hace nada y me pareció muy interesante y ciertamente adictivo, no al final de El corredor del laberinto, pero sí para leerlo con cierto frenesí. Me gustó la acción y el contexto de la IA, que Dashner siempre arriesgue y haya mantenido ese espíritu dentro de sus personajes... pero claro está, partes de su otra trilogía y ésta sabe un poco menos. Pero desde luego, leeré la segunda parte.

    ¡Besos!

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