domingo, 29 de diciembre de 2013

Naturaleza salvaje, de Megan Shepherd

La locura está en su sangre.
Naturaleza salvaje es de esas novelas que suelo recomendar desvelando lo mínimo sobre la trama o cualquier otro aspecto del libro. Aunque no había leído ni una sola reseña de la novela de Shepherd, sentí la irrefrenable necesidad de leerla, y de veras agradezco que fuera así, ya que la sorpresa ha sido mayúscula. Naturaleza salvaje mola, y mucho. 
Debo decir en primer lugar que Shepherd bebe mucho del gran clásico La isla del doctor Moreau, del precursor del género sci-fi H. G. Wells. ¿Podemos considerar esta novela un retelling de la de Wells? Sinceramente, no sabría decir hasta qué punto esto sería así, ya que no he leído la otra novela, aunque sí es cierto que he podido establecer más de un paralelismo entre ambas obras. Entre otras cosas, la protagonista de Naturaleza salvaje perpetúa el apellido del doctor de Wells. 
Hablando de la protagonista, Juliet desempeña el rol principal a la perfección. Con esto digo que no es la típica protagonista femenina que deja indiferente al lector, sino todo lo contrario. La vida de Juliet ha sido de todo menos fácil: su padre, un cirujano de renombre, se vio obligado a huir cuando se vertieron sobre él una serie de graves acusaciones; más tarde su madre morirá, por lo que la joven Juliet tendrá que salir adelante por sí sola. Debe ser porque no tengo el placer de encontrarme a menudo con protagonistas fuertes y carismáticas, pero Juliet ha cumplido con creces con su papel protagonista. 
La ambientación merece todo un párrafo aparte, y es que llega a ser deliciosamente oscura y espeluznante. No estoy acostumbrado a leer novelas juveniles tan sombrías, por lo que ese es otro de los aspectos que más me han sorprendido. No es que debáis absteneros los lectores más sensibles, pero sí que os advierto que hay pasajes bastante... macabros. Especialmente aquellos en los que se explican algunos de los experimentos realizados por el doctor Moreau. No os miento cuando os digo que esta novela está envuelta por un halo lóbrego propio de novelas góticas como el gran clásico de Mary Shelley, Frankenstein, que sí he tenido el placer de leer y que me ha venido constantemente a la cabeza mientras leía Naturaleza salvaje
También hay lugar para el amor, y en este caso lo tenemos por partida doble. Shepherd introduce un triángulo amoroso, y es esto precisamente lo que menos me ha gustado de la novela. Por su parte, el desenlace me ha gustado mucho; es de esos finales que tanto me gustan a mí: sorprendente e inesperado. Absolutamente genial. Y, además, nos deja con los dientes largos, a la espera de Her Dark Curiosity, segunda parte de la trilogía The Madman's Daughter, cuya primera parte es homónima en inglés, aunque a mí me gusta mucho la traducción del título al español. En la nueva entrega habrá toques de El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, por lo que pinta mejor incluso que la primera parte. 
En definitiva, os recomiendo encarecidamente la lectura de Naturaleza salvaje porque no se parece a nada que hayáis leído antes —excepto, claro está, a La isla del doctor Moreau—. La novela de Shepherd destaca por contar con una voz protagonista con carácter, una ambientación espeluznante y un ritmo correcto. ¡Espero con ganas la segunda parte de esta fantástica historia! 
4/5

viernes, 27 de diciembre de 2013

Portadas esperadas

Tengo que rebautizar el nombre de esta sección porque es francamente malo. Si tenéis propuestas, las tendré muy en cuenta. ¡Pero vamos al lío! Esta vez os traigo otra hornada de portadas, una de ellas de una novedad que espero con muchas ganas. 
Os hablo de la primera entrega de Dangerous Creatures que, como debéis saber, se trata de una serie spin-off de Hermosas criaturas. Esta vez seguimos las andanzas de dos personajes muy queridos por los seguidores acérrimos de la anterior saga. Os hablo, efectivamente, de la grandiosa Ridley y del divertido Link, que hacían una pareja buenísima en la otra serie. Ahora tendremos una ración más copiosa de estos dos individuos, ya que toman el testigo de Ethan y Lena y se convierten en los absolutos protagonistas de estos nuevos libros. ¡Ganas, ganas, ganas! La portada conserva la estética de Hermosas criaturas e introduce un elemento muy simbólico: la piruleta de Ridley. En serio, ¡cuantísimas ganas tengo de leer este libro! 

Dangerous Dream también pertenece al spin-off de Hermosas criaturas, y es un relato que da inicio a esta nueva saga. Dangerous Dream ya está disponible, aunque para el primer volumen del spin-off aún tendremos que esperar hasta mayo, desafortunadamente. De nuevo, la estética es la misma: fuente característica de la serie original y fondo construido sobre matices de gris. Ni esta portada ni la de Dangerous Creatures son precisamente todo un alarde de creatividad, pero me gustan. Especialmente la primera. Todos sabéis por qué. 
Rebel Spring es la segunda parte de la trilogía La caída de los reinos, que se ha publicado en inglés este mismo mes. Poco os puedo decir de esta trilogía, ya que no he leído la primera parte. No me llama demasiado la atención aunque ha cosechado muy buenas críticas, así que no descarto leer estos libros en un futuro. En cualquier caso, puedo deciros que SM ha confirmado la publicación de esta segunda entrega en algún momento del nuevo año. Espero que opten por una traducción literal del título. Me gusta mucho cómo suena Primavera rebelde, aunque parezca el nombre de algún acontecimiento histórico del siglo XX. 


¿Qué os parecen las portadas de lo nuevo de Kami Garcia & Margaret Stohl? ¿Y qué hay de la de Rebel Spring

lunes, 23 de diciembre de 2013

2013: Un año lleno de buenas lecturas

Como cada año, tras hacer un repaso por todos los libros que he leído ávidamente durante estos meses, he seleccionado aquellos que más me gustaron. Serán muchos los títulos que mencione, por lo que no puedo estar más contento. ¡Ha sido un año muy bueno en cuanto a lecturas! 
Sagas terminadas:
Terminar una saga es de lo más satisfactorio, aunque da mucha pena despedirse de personajes con los que has vivido tantas cosas. Este año les dije adió a Ethan y Lena, a Gatlin y a los Caster en Hermoso final, el desenlace perfecto para una saga de estas características. No obstante, fue un adiós muy efímero, ya que M. Stohl y K. Garcia anunciaron meses más tarde la publicación de una serie spin-off que seguiría las andanzas de Ridley y Link. Se llamará Dangerous Creatures y su pimera entrega, que además es homónima, será lanzada en mayo de 2014. 
Más tarde me despedí de los cazadores de sombras victorianos que nos presentó Cassandra Clare hace un par de años. Princesa mecánica puso el punto y final a una trilogía que no tiene desperdicio y que, en más de un aspecto, ha conseguido superar a la saga original Cazadores de sombras. Sin duda, fue otro de los grandes libros que he leído este año, y planeo una relectura de toda la trilogía en algún momento del año que viene. En verano, quizás. 
Finalmente, hay otra trilogía que llegó a su término este año, hace muy poquito además. Se trata de Across the Universe, cuya última entrega, Dos soles, supuso un final explosivo para una trilogía que ya se ha convertido en una de mis favoritas. Os recomiendo estos libros, ya que ofrecen algo nuevo dentro de la literatura juvenil, y sorprenden constantemente. Sin duda, otra gran lectura. 
Sagas comenzadas:

Si bien le he dicho adiós a tres sagas a las que le tenía mucho cariño, también he tenido el placer de comenzar otras de las que espero ansiosamente sus continuaciones. En primer lugar tengo que señalar Tormenta, de Jay Kristoff. ¡Menudo comienzo! En Tormenta nos sumergimos en un Japón steampunk acompañados de la joven y valerosa Yukiko y su arashitora, su tigre del trueno, cubiertos de una nube de polvo de loto y con ganas de poner en jaque a todo un imperio y cambiar el destino de sus habitantes de forma irrevocable. De las mejores sagas que he comenzado.
Por otro lado me reencontré con Rick Riordan, del que guardo un gran recuerdo de sus series anteriores, en Los Héroes del Olimpo. De esta pentalogía hemos podido disfrutar no de una, sino de tres entregas. A lo largo del año fueron desfilando por las librerias El héroe perdido, El hijo de Neptuno y, hace muy poquito, La marca de Atenea, tercer volumen de la serie que aún tengo pendiente. Os doy un consejo: leed a Riordan, sus libros son sinónimo de aventuras sin fin. No podían faltar en este balance de final de año.
Sagas que continúan: 
En este sentido podría hablar de dos, aunque uno de ellos no pertenece exactamente a una saga. Os hablo en primer lugar de Días de sangre y resplandor, de Laini Taylor. Este ha sido uno de los mejores libros que he tenido el placer de leer en todo el año, sin lugar a dudas. No veo el momento de que se publique Sueños de dioses y monstruos. Y, por otro lado, tenemos Lola y el chico de al lado, que no pertenece exactamente a ninguna trilogía, pero es la novela companion de Un beso en París, por lo que me he tomado la licencia de incluirla en este apartado. Tanto la novela de Taylor como la de Perkins han sido dos grandes lecturas.
Libros sueltos:
Son varios los que tengo que incluir aquí. Uno de ellos es Eleanor & Park. ¡Qué preciosidad de novela! Una historia de amor diferente, pero preciosa desde la primera hasta la última página. Todo un privilegio poder asistir al nacimiento de un amor tan frágil y delicado. Leedlo. Luego tengo que mencionar también El color de los sueños, de Ruta Sepetys. Otra novela que me conquistó por su ambientación y sus personajes, sobre todo. Aunque no cuenta una historia inolvidable, sí que tiene unos carismáticos personajes que os encantarán. Tengo que hacer mención por supuesto a lo nuevo de Laura Gallego, El Libro de los Portales. Aunque no es uno de mis libros favoritos de su vasta bibliografía, sí que lo disfruté mucho, por lo que tenía que incluirlo aquí. Y, por supuesto, tengo que hablar de Los días que nos separan, de Laia Soler, merecedora totalmente del premio que ganó. Otra historia de amor que rompe todos los moldes y te roba el corazón.
Clásicos: 
Ha sido un año muy fructífero en cuanto a lectura de clásicos, por los que quería mencionar de pasada algunos de ellos. Son: Mansfield Park, de la gran Jane Austen; El extranjero, novela que no deja indiferente a nadie, de Albert Camus; Crimen y castigo, de Fiódor Dostoyevski; o Las desventuras del joven Werther, de Goethe, entre otros. 
Y esto es todo. Como veis, ha habido un poco de todo. No he ido haciendo la cuenta de cada lectura, por lo que no sé cuántos libros he leído en total, pero la cifra rondaría los cincuenta, que no está nada mal. He tenido que leer muchos libros para clase, y el año que viene caerán aún más novelas de clase, ya que tengo que ponerme en serio con un trabajo de investigación. En cualquier caso, seguiré leyendo muchos de mis libros, aunque con menos frecuencia. 
¿Habéis pensado en lo prometedor que se presenta el nuevo año en cuanto a lecturas? Tendremos el —esta vez sí— final definitivo de Cazadores de sombras en Ciudad del fuego celestial —en mayo, aunque solo en inglés—; también llegará el desenlace de la trilogía de ángeles y quimeras de Laini Taylor en Sueños de dioses y monstruos —¡abril!—; Isla and the Happily Ever After en marzo; ¡y muchos otros más! Va a ser un año repleto de buenas lecturas. 

domingo, 22 de diciembre de 2013

¿Autores de un solo éxito?

One-hit wonder. Ese es el término utilizado en el mundo de la música para hablar de aquellos cantantes o grupos que no cosecharon más que un solo éxito. Aunque, eso sí, un único pero arrollador éxito. Pues bien, al igual que en la música, ¿podemos hablar también de reconocidos autores que no consiguieron alzarse con más de un éxito?
Esta pregunta se me ocurrió al pensar en Suzanne Collins, que parece haberse confinado en una fortaleza de silencio. Ya han pasado tres años desde la publicación de Sinsajo, el apoteósico final de una trilogía que ha revolucionado el sector editorial en los últimos años. La influencia de Collins sobre lo que se está publicando actualmente es abismal, aunque ese tema me lo reservo para otro futuro debate. A lo que iba, hace tres largos años desde que Collins hizo estallar la revolución en Panem, y desde entonces no hemos vuelto a saber nada de ella —literariamente hablando—. No obstante, hemos de decir que co-escribió el guion de la primera película de la franquicia cinematográfica Los juegos del hambre
En cualquier caso, su nombre seguirá estando en boca de todos hasta que llegue el desenlace de su trilogía en el cine, y para eso aún quedan un par de años. Sin embargo, a mí me gustaría conocer cuáles son sus nuevos proyectos —si los tiene—, o si el miedo a no llegar a repetir el éxito de su anterior serie —recordemos que ya había escrito con anterioridad otra serie de corte más infantil, Las crónicas de las Tierras Bajas— le impide embarcarse en otra gran aventura como la que vivimos en Panem. Espero que tengamos pronto noticias de ella que, aunque se ha puesto el listón muy alto con Los juegos del hambre, confío plenamente en sus dotes literarias, y de veras espero poder volver a disfrutar de su pluma. Quién sabe, quizá cambia radicalmente de género y se embarca en la novela negra, como la siguiente protagonista de nuestro debate de hoy. 
Efectivamente, hablo de J. K. Rowling, a la que nunca podremos agradecerle lo suficiente el maravilloso regalo que le hizo al mundo: los siete libros que conforman una saga que ya ha pasado a la historia de la literatura. Harry Potter. El niño que sobrevivió. Fueron diez años en los que, de forma más o menos regular, fueron publicándose los siete títulos de la serie. Después, cinco años de silencio. Fue el año pasado cuando finalmente salió al mercado lo nuevo de Rowling, aunque esta vez se distanciaba del público que creció leyendo sus mágicas aventuras, centrándose ahora en un sector más adulto. Con Una vacante imprevista no se repitió ni por asomo el éxito cosechado con su serie ambientada en Hogwarts. Además, la crítica no se mostró tan unánime con esta novela.

Mucho más cálida fue la acogida de su última novela publicada, El canto del cuco. Como sabéis, Rowling firmó este nuevo libro bajo un seudónimo, el de Robert Galbraith. Así, en abril de este año salía al mercado nuevo material de la autora británica, aunque no se supo que había sido ella la verdadera artífice de este canto hasta unos meses más tarde. Su nuevo trabajo está gustando bastante y, de hecho, ya cuenta con una secuela terminada cuya publicación está prevista para el próximo año. Aunque su incursión en la novela negra no ha decepcionado, lo cierto es que los lectores ya no hacen cola en las librerías esperando lo nuevo de J. K. Rowling. ¿Otra autora de un solo éxito?

Más sonado es el caso de Stephenie Meyer, cuya popularidad se disparó hace unos años con el fénomeno Crepúsculo. Los libros se vendían como churros, por lo que pronto se empezaron a preparar las películas. Y así la notoriedad de la tetralogía de Meyer se multiplicó por cien. Con semejante celebridad, Meyer no lo dudó y publicó La huésped el mismo año que salía a la venta Amanecer, el esperado desenlace de su saga sobre vampiros y hombres lobo. La huésped supuso un cambio de tónica radical respecto a su anterior serie, aunque no contó con el mismo respaldo que esta. La nueva novela de Meyer consiguió alzarse durante varios meses con el primer puesto en las listas de ventas, pero a nivel internacional no caló tan hondo. De la misma manera, su adaptación cinematográfica fue a principios de año un fracaso muy sonado. Aunque La huésped podría haber contado con dos potenciales secuelas, finalmente se quedó en una novela independiente. Y de su publicación hace ya cinco años...

Me gustaría mencionar a otros muchos autores, pero no quiero alargar más esta entrada; quizá escriba más adelante una segunda parte de este debate, si os parece interesante. ¿Creéis que estos autores han alcanzado todo el éxito que podrían alcanzar? ¿Conocéis más ejemplos de autores de un solo éxito? ¡Espero vuestros comentarios! 

viernes, 20 de diciembre de 2013

Cuando yo tenía cinco años, me maté, de Howard Buten

Con un impactante y violento título se nos presenta Cuando yo tenía cinco años, me maté, una interesante novela que, os lo puedo asegurar, no dejará indiferente a nadie. Aunque Blackie Books —echadle un vistazo a su catálogo porque no tiene desperdicio en absoluto— lo ha editado este año, lo cierto es que la novela de Buten se publicó por primera vez en el año 1981. Tres décadas después, la novela goza de cierto reconocimiento internacional y, en resumidas cuentas, se ha convertido en todo un clásico de nuestro tiempo.  
Cuando yo tenía cinco años, me maté es el desgarrador testimonio de Burton, que se encuentra en el Centro de Internamiento Infantil tras lo que le hizo a Jessica. Y aunque resulta todo un misterio para el lector, a medida que pasan las páginas te das cuenta de que realmente no importa tanto qué es lo que le hizo a Jessica porque te encuentras inmerso en el mundo tan personal del pequeño Burt. Un mundo de lo más imaginativo, lleno de valientes superhéroes y peligrosas aventuras, siempre a lomos del caballo Blacky.
—Blacky viene a mi casa por la noche (...) Cuando estoy bien arropado. Se para bajo mi ventana y espera. Sabe elegir el momento. Es silencioso. No hace nada de ruido, no como los otros caballos. Pero yo sé que está abajo porque lo oigo. Suena como el viento. Pero no es el viento. Huele como las naranjas. Entonces yo hago una cuerda con las sábanas y me descuelgo por la ventana. Son treinta metros. Yo vivo en una torre. Es la única torre de mi manzana.
Como veis, Burton es un chico peculiar. Quizá solo sea un chico más imaginativo que la media, pero sí que es cierto que en su vida encontramos más de un episodio surrealista. En cualquier caso, su voz deja al lector sin aliento. La vida de Burton en el Centro se verá salpicada por numerosos flashbacks que preparan el terreno para el desenlace: la razón por la que Burt se encuentra internado. No obstante, antes de llegar ahí, recorremos un buen camino no exento de momentos sorprendentes. La vida de un niño puede llegar a ser una gran aventura, y Burton lo demuestra a través de sus andanzas. 
El estilo de Howard Buton se adapta a la perfección a la voz del joven narrador. Sin duda, este es uno de los puntos fuertes de la novela, la prosa tan especial con la que está escrita. Aunque pueda costar unas páginas hacerse con la pluma del autor, no os preocupéis, ya que cuando menos te lo esperes te verás dentro del libro, asistiendo a la vida de un niño cuyo pequeño corazón ya ha conocido grandes sentimientos. Francamente, las memorias de Burton os sorprenderán. 
En definitiva, nos encontramos ante una novela diferente protagonizada por un pequeño gran héroe que ha sido confinado a una prisión de silencio. A través de sus recuerdos intentaremos comprender la razón por la que ha llegado allí. Mientras tanto, lo acompañaremos en sus andanzas junto a Shrubs, su hermano Jeffrey o el doctor Rudyard. No tiene desperdicio lo que se cuece en la cabeza del pequeño Burton. 
Cuando yo tenía cinco años, me maté cuenta con una adaptación cinematográfica francesa de 1994 que también he visto y es absolutamente fiel a la novela de Buton. Además, la novela también tiene una suerte de continuación llamada Le coeur sous le rouleau compresseur que despierta mucha curiosidad en mí. Si no lo traen a España, estoy seguro de que acabaré leyéndolo en francés. 
4/5

lunes, 16 de diciembre de 2013

Estoy leyendo: Cuando yo tenía cinco años, me maté, de Howard Buten

Sinopsis:
Burt sólo tiene ocho años, pero su pequeño corazón ya ha conocido grandes sentimientos. Demasiado grandes. Demasiado fuertes. Ahora vive recluido en un Centro de Internamiento Infantil por lo que le hizo a Jessica. Solo, contra la estupidez de los adultos que convierten sus sueños en síntomas clínicos y su amor en un delito. Solo, en una fortaleza de silencio. ¿Quién lo sacará de allí? Pura emoción, en una prosa maravillosamente conseguida.
Con este título tan atrayente se nos presenta esta novela de Howard Buten. Apenas llevo un par de capítulos, por lo que es pronto para emitir cualquier clase de juicio. No obstante, tengo que decir que me gusta mucho el estilo de Buten, además de la premisa sobre la que se asienta su aclamada novela —siento debilidad por las voces infantiles, por lo que Burt me tiene conquistado desde la primera página—. Aunque el principio resulta bastante confuso, todo se irá ordenando a su debido momento. No es una novela pesada, por lo que en un par de tardes estará más que leída. ¡Pronto os traeré la reseña! 

sábado, 14 de diciembre de 2013

Portadas esperadas

Hace tiempo que no escribo una entrada de este tipo, pero ayer estuve dándole un buen repaso a Goodreads y me encontré algunas portadas interesantes, así que aquí os las dejo, por si resultan de vuestro interés. 
En primer lugar tenemos la de Sinner, novela spin-off de la trilogía Lobos de Mercy Falls. No es el inicio de ninguna nueva saga, sino que será una novela independiente que relatará las andanzas de Cole, uno de los personajes más carismáticos de la serie original. Su publicación se prevé para el 1 de julio del próximo año y, al menos yo, tengo curiosidad por saber qué ocurrió después de Siempre. Como veis, la portada no es gran cosa. En cierto modo comparte la estética de la trilogía, ya que encontramos la imagen del lobo, la gota de sangre en el título; no obstante, a mí no termina de gustarme, siendo las otras portadas infinitamente más sugerentes y bonitas. Por cierto, coincidiendo con la publicación de Sinner, la trilogía original tendrá un lavado de cara. Las nuevas portadas son estas: 
Por otro lado tenemos Vitro, segunda parte de la trilogía inciada en Origen, novela publicada recientemente en castellano de la mano de Anaya. Se publicará dentro de exactamente un mes, aunque, eso sí, en inglés. En cuanto a la portada, debo decir que tampoco me gusta demasiado, ya que rompe completamente con la estética de Origen, cuya portada es muchísimo más bonita. Hasta donde sé, Vitro es una especie de spin-off de Origen o, al menos, está protagonizada por otros personajes. En cualquier caso, pronto podré leer la primera novela, cuya premisa tiene muy, pero que muy buena pinta. 

Y finalmente tenemos Burn, el desenlace de la trilogía que Julianna Baggott comenzó en Puro. No he leído estos libros, aunque tampoco me llaman especialmente la atención. Nuevamente nos encontramos con una portada que no respeta la estética de las anteriores entregas, cuyos tonos son mucho más oscuros y apagados. No obstante, su sentido debe tener, aunque no esperéis que yo lo averigüe. Personalmente detesto que las portadas de una serie no sigan la misma tendencia, aunque esa manía se extiende al tamaño, formato y otros aspectos de un libro. Odio que no estén en armonía, así de rarito soy. Burn se publica en febrero del próximo año, así que no habrá que esperar demasiado por él. 

viernes, 13 de diciembre de 2013

La hija del rey araña, de Chibundu Onuzo

Una frágil historia de amor que desafía los prejuicios de la sociedad nigeriana.
La hija del rey araña es una novela muy interesante y original, ya que rompe muchos de los esquemas a los que nosotros, consumidores de literatura juvenil, estamos acostumbrados. De esta manera, la jovencísima Chibundu Onuzo innova en muchos aspectos, siendo el principal el de la ambientación. Onuzo traslada la acción a Lagos, Nigeria, y eso es un grandísimo punto a favor, ya que le da un aire muy fresco a la novela. Aunque no hacemos un viaje interestelar hacia otro planeta, sí que notamos la diferencia abismal que existente entre nuestra cultura, la occidental, y la de ellos, la africana. 
¿Y quiénes son ellos?, os preguntaréis. Ellos son los protagonistas de esta original historia. Por un lado tenemos a Abikẹ Johnson, una joven de diecisiete años hija de un poderoso y cruel hombre. Abikẹ tiene a su disposición todo cuanto podría desear y que, sin embargo, se siente completamente sola. Por otro lado está el vendedor ambulante, cuya vida ha sido todo un calvario. Ambos experimentarán sentimientos contradictorios al principio, pero lo cierto es que conectan entre ellos como nunca antes lo han hecho con nadie. Tanto Abikẹ como el vendedor son personajes con caracteres muy bien marcados y definidos; probablemente no sientas ningún tipo de empatía hacia ellos, pero está claro que son dos personajes muy buenos. Abikẹ y su vendedor recorrerán las calles de la ciudad y, mientras tanto, nosotros conoceremos sus historias, mucho más entrelazadas de lo que pueda parecer en un primer momento. 
Hasta ahí, muy bien. Es decir, tenemos una sociedad muy, pero que muy interesante como telón de fondo, y dos personajes protagonistas que captan nuestro interés —aunque no despierten en nosotros sentimientos muy profundos—. No obstante, la novela está catalogada como un thriller juvenil, y es ahí donde La hija del rey araña flaquea. Sí es cierto que el componente misterio está omnipresente, y quizá sea por esa misma razón por lo que llega a decepcionar una vez sale a la luz. Además, el desenlace me ha dejado un poco frío; todo sucede extremadamente rápido, quedando ciertas incógnitas sin resolverse. 
Así que, en definitiva, La hija del rey araña destaca por su interesante retrato de una sociedad prácticamente desconocida para nosotros. Onuzo da una imagen panorámica de una sociedad profundamente fragmentada donde vemos las diferencias entre las distintas capas sociales y, además, sobrentendemos la crítica velada que la autora expone. A través de un estilo bastante conseguido para una autora tan joven, nos adentramos en Lagos, ávidos de respuestas para el misterio de Abikẹ y su vendedor; lo triste es que estas respuestas son todo lo sorprendentes que nos gustaría. No obstante, disfrutamos de una ambientación muy buena y de unos personajes que, si bien no resultan del todo agradables, sí que son muy interesantes. En resumen, una novela diferente en toda regla, por lo que os animo a darle una oportunidad, ya que no os dejará indiferente.
3,5/5

sábado, 7 de diciembre de 2013

Adictos a las sagas

Estás llegando a la última página, esa que le pone punto y final a una aventura en la que te has involucrado durante cientos de páginas, tras varios libros y muchos, muchos meses de espera. Lees con ansia, deseando conocer cómo termina todo, de qué manera se van a resolver todas las incógnitas que bullen en tu cabeza, confusas y sin explicación. Y, finalmente, llegas a esos últimos párrafos, y todo termina definitivamente. 
Todos conocéis esa sensación. 
Es un hecho: nos encantan las sagas. No hemos terminado una aventura cuando nos estamos embarcando en otra totalmente distinta. Dejamos en suspenso las luchas ancestrales entre ángeles y demonios para hacer un viaje a un mundo distópico donde cada año se celebra una sádica competición en la que se lucha a vida o muerte. Hacemos viajes interestelares, acompañamos a una aprendiz de guardiana durante sus años de formación o a un joven semidiós que debe poner orden en un mundo donde los dioses griegos existen realmente. Nos encanta el momento de ir a la librería a por la nueva entrega de X saga, ansiosos por saber qué les espera a esos viejos conocidos con los que ya hemos vivido más de una aventura. El hecho de pasar tantos momentos —entre lectores nos entendemos— con unos personajes concretos es maravilloso, pero ser consumidor de sagas tiene más de un aspecto negativo. 
En primer lugar está la espera por cada nueva entrega. Entiendo perfectamente que los autores no son máquinas, por lo que no pueden publicar libros cada tres meses. No obstante, un año de espera entre cada libro puede llegar a ser una verdadera tortura —y si no, que se lo digan a los seguidores de Canción de hielo y fuego; ¡menuda se montó hace unos días con Martin!—. Aunque vuelvo a decir que es un tiempo razonable teniendo en cuenta el largo proceso por el que debe pasar un libro antes de convertirse en una realidad empírica: por supuesto, el proceso de escritura, además del de corrección, edición, etc. 
¿A qué viene esto?, os preguntaréis. Hace unos días terminé Dos soles, novela con la que termina la fantástica trilogía Across the Universe, y se me ocurrió hacer un balance de todas esas sagas que ya he finalizado, aunque quiero incluir además otras series de las que espero ansiosamente su desenlace.

Echándole un vistazo a mis estanterías he encontrado menos sagas completamente leídas de las que me gustaría. Podría mencionar de entre todas ellas la de Harry Potter, Cazadores de sombras: Los orígenes, Memorias de Idhún, Medianoche, Everlost, Crepúsculo, Los juegos del hambre, The Giver, Crónicas Caster y, por supuesto, Across the Universe. Se me deben estar escapando otras tantas, aunque lo cierto es que hay ciertas series que dejé a medias, bien porque las editoriales no publicaron el resto de entregas o bien porque la historia no me convenció lo suficiente como para llegar al desenlace. Eso sin contar las series compuestas por dos únicos libros, como Retrum o Anna desde el infierno
En cualquier caso, esas son algunas de las sagas que he tenido el placer de vivir de principio a fin. Por su parte, ¿cuáles son las que necesito terminar para continuar con mi vida normal? Sin duda, espero con muchas ganas Dreams of Gods and Monsters, conclusión de la saga de ángeles y quimeras de Laini Taylor; también me muero por que se publique de una vez City of Heavenly Fire, última entrega de la popular hexalogía Cazadores de sombras; recientemente ha llegado a librerías Fuego, segunda parte de la trilogía Engelfors, que promete un asombroso desenlace con La llave; finalmente, es necesario mencionar las entregas restantes de Los Héroes del Olimpo, la última saga de Rick Riordan, de la que solo quedan pendientes de publicación los dos últimos tomos.


¿Habéis leído alguna de las sagas que he mencionado? ¿Os morís por el desenlace de alguna en particular?

martes, 3 de diciembre de 2013

Dos soles (Across the Universe III), de Beth Revis

Eres la pieza de un puzle, pero puedes decidir no encajar en él.
Después de dos fantásticos libros, por fin podemos disfrutar del desenlace de una de las mejores series juveniles que podéis encontrar actualmente en librerías. Aunque me entristece profundamente decirle adiós a la nave Fortuna y a todos los tripulantes que viajaban en ella, no puedo haber quedado más satisfecho con la conclusión que nos presenta Revis en Dos soles. Podéis estar tranquilos, ya que no destriparé absolutamente nada de la trama de este libro.
Aunque me habían encantado las dos anteriores entregas de la trilogía, siempre me muestro algo desconfiado al enfrentarme al desenlace de una serie. Sin duda, podría citar más de un ejemplo de sagas que decepcionan en gran medida justo en el momento clave de la historia, el final. Sin embargo, Revis ha estado perfectamente a la altura, ofreciéndonos un libro apoteósico que no deja ningún cabo suelto y que, personalmente, me ha encantado. 
La acción en Dos soles es frenética; creo que no hay ni un solo capítulo que no aporte nada a la trama. Hay una tendencia a extenderse de más en la última entrega de una serie, incluyendo capítulos y capítulos que son pura paja. Eso no sucede en Dos soles, ya que no hay ni una sola página de relleno. Y, por si fuera poco, en todos los capítulos sucede algo trascendente, por lo que resulta casi imposible despegarse de las páginas de la novela, que a pesar de su extensión —poco más de 500 páginas, más o menos las mismas que en Despierta y Tan cerca— se lee en una sentada. 
En Dos soles encontramos un contenido mucho más crítico, ya que las circunstancias han cambiado y la autora aprovecha para reflexionar sobre el destino de la humanidad. Me ha encantado el mensaje sobrentendido que se lee en las páginas de esta novela. Además, la autora no deja nada al azar y, a diferencia de otras series, todas las tramas quedan totalmente cerradas, por lo que no debéis temer si, habiendo llegado hasta este punto, pensabais que Revis dejaría cosas sin explicar. Todo tiene su explicación, y a mí me ha gustado lo enrevesada y compleja que llegaba a ser. 
Con esta novela llegamos, no solo al final del viaje interestelar de la Fortuna, sino al desenlace definitivo de Across the Universe, una trilogía que reúne lo mejor del género juvenil y lo traslada a un escenario sci-fi, donde Revis nos sirve una buena ración de intrigas y secretos que, finalmente, se destapan de una forma cuanto menos impactante. Os gustará si habéis disfrutado el viaje hasta este momento y, si aún no os habéis embarcado en la Fortuna, ¿a qué esperáis para hacerlo? Os aseguro que este viaje no se os olvidará nunca.
5/5

domingo, 1 de diciembre de 2013

Recomendación del mes: Noviembre

Aunque no esté reflejado en el número de reseñas que os traje en noviembre, lo cierto es que he leído muchas novelas durante estas semanas. Lo que ocurre es que cuatro de ellas eran novelas de investigación para el proyecto de fin de carrera, por lo que obviamente no iba a reseñarlas en este espacio. Anyways, siempre saco tiempo para leer mis libros; y si no lo saco, lo invento, pero no permito que me estén mirando desde la estantería y no pueda leerlo, aunque sea poco a poco. 
Pues bien, en noviembre he leído varios libros muy buenos, por lo que esta vez la reocomendación del mes estaba un poco más reñida. Son tres los libros que más me han gustado: Eleanor & Park, El color de los sueños y Dos soles. Al haber recomendado hasta la saciedad la serie de Beth Revis y, de la misma manera, todo lo que escribe Ruta Sepetys, creo que esta vez el mérito se lo lleva Eleanor & Park. ¿Las razones? Principalmente porque es la primera vez que leo a Rainbow Rowell, aunque no será la última. Eleanor & Park es una historia muy sencilla, pero que me enamoró desde la primera página, así que este mes se lleva este puesto de honor.
Lo que dije en la reseña:
“Fue una abducción en toda regla. Sentí el impulso de cogerlo —¿no os sentís extrañamente atraídos hacia esa preciosa portada?—, hacer mi ritual personal en el que leo los textos de las solapas, la contraportada, dedicatoria y agradecimientos —lo sé, soy rarito—, y empezar a leerlo. Y después de la primera página vino la segunda. Y después del primer capítulo vino el siguiente. Y así. En un par de horas me había leído casi la mitad del libro sin apenas darme cuenta. Los que sí debieron darse cuenta fueron los del autobús, especialmente en aquellas partes en las que no podía contener un suspiro. En serio, muy pocas veces me he enganchado a un libro leyendo solo las primeras páginas. Y eso es precisamente lo que me sucedió con Eleanor & Park.
“(...) Ha sido toda una sorpresa. Una maravillosa sorpresa. Eleanor & Park es de lo mejor que he leído este año. Sin duda, entra de cabeza a los primeros puestos de mi lista de recomendaciones. Maravilloso.”
Podéis leer la reseña completa aquí.
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