viernes, 26 de abril de 2013

El cuaderno de Aroha, de Francesc Miralles

Búscame y te encontrarás.
Francesc Miralles es uno de los autores de juvenil más prolíferos de España, y como opinión personal, uno de los mejores. Son numerosas las ocasiones en las que me he dejado llevar por sus letras, que el autor    dota de un estilo muy personal. Además, Miralles también se caracteriza por ser original e innovador en sus novelas; las series Retrum y Oblivion dan buena cuenta de ello. El cuaderno de Aroha reúne todos los aspectos que acabo de destacar, y se alza como una pequeña joya a tener en cuenta dentro de la vasta bibliografía del autor.  
AROHA significa «amor» en maorí, la lengua de los nativos de Nueva Zelanda. AROHA es también una palabra japonesa que, entre otras cosas, significa «Te quiero». Pero si lees AROHA al revés, descubrirás otro significado igual de importante que completa el anterior: AHORA.
Josan es un chico de 17 años que no está pasando por un buen momento personal, y que se ve obligado a pasar dos semanas de vacaciones en un hotel con su abuelo, al que difícilmente soporta. Sin embargo, su estancia en el hotel se pone de lo más interesante cuando el joven encuentra el cuaderno olvidado de una chica llamada Aroha. En él, la misteriosa chica intercala sus vivencias en ese mismo hotel con pensamientos y reflexiones existenciales que calan hondo en el joven Josan, quien a medida que lee el diario se da cuenta de que se ha enamorado de Aroha y debe hacer todo lo posible por buscarla... para así encontrarse a sí mismo. 
Me ha gustado especialmente el tono casi filosófico de la novela, de la que podría destacar pasajes que son una auténtica maravilla. Hay un capítulo en concreto que he leído y releído de lo fabuloso que es, y no es otro que Carta blanca para vivir. También me han gustado mucho las continuas referencias a obras y películas, sobre todo porque las conocía casi todas de primera mano. 
El cuaderno de Aroha es una novela tan cortita que prefiero no decir nada más de ella, ya que corro el riesgo de ponerme a hablar de aspectos más concretos de la novela, y no quiero soltar nada que no deba. En definitiva, Miralles me ha vuelto a conquistar con otra de sus obras, de la que guardaré un recuerdo muy especial; y, seguramente, releeré en un futuro no muy lejano, ya que su lectura no lleva más de tres horas. 

lunes, 22 de abril de 2013

Lola y el chico de al lado, de Stephanie Perkins

Desventuras de una chica muy peculiar.
Un beso en París fue uno de los mejores libros que leí el año pasado. Y leí muchos libros. Anna y Étienne me arrastraron con ellos a París, y me hicieron testigo de una de las historias de amor más bonitas que he tenido el placer de vivir como lector. Por su parte, Stephanie Perkins se reveló como una autora a tener muy en cuenta, como la maga de los pequeños momentos, una escritora que era una total desconocida para nosotros, y de la que esperamos sus novelas como agua de mayo. Con Lola y el chico de al lado se reafirma mi opinión sobre ella, y es que, de la misma manera que me enamoraron Ana y Étienne, lo han hecho Lola y Cricket. 
Lola es una diseñadora en ciernes cuya máxima preocupación es la manera en que se las va a ingeniar para conseguir fabricar a tiempo su maxivestido de María Antonieta para el baile de invierno. Vive con sus padres Nathan y Andy —efectivamente, dos hombres—, y dedica la mayor parte del tiempo en intentar que estos acepten a su novio Max, que a primera viste reúne todo aquello que unos padres en su sano juicio desaprobarían: es cinco años mayor que Lola, tiene tatuajes y canta en un grupo de rock. El pack completo, vaya. Cuando los Bell vuelvan a la casa de al lado, Lola se verá en un gran aprieto, ya que guarda agridulces  recuerdos del joven Cricket Bell, quien sin previo aviso despertará en Lola sentimientos que la chica creía haber sepultado bajo toneladas de arena tiempo atrás. Ilusa de ella... ¡qué equivocada estaba! 
Debo reconocer que, si me preguntaran qué novela prefiero de entre las dos que ha publicado la autora, la respuesta sería Un beso en París, sin desmerecer a Lola y Cricket. No sé si es por París, por Étienne o qué sé yo, pero la historia de Anna y Étienne  fue pura magia. Quizá Lola sale perdiendo porque en la primera novela París era un escenario de lo más llamativo —¡un personaje más!—, mientras que en esta novela, situada en San Francisco, se echa en falta eso. Por lo demás, Lola es una gran protagonista, de la que me ha gustado especialmente su situación familiar. Perkins recrea una familia alternativa —espero que algún día también se le pueda llamar normal a este tipo de familias—, ya que Lola tiene dos padres. 
Los personajes secundarios también me han parecido muy interesantes. Tenemos a Calliope, la hermana gemela de Cricket, cuya carrera deportiva siempre ha condicionado las vidas de toda su familia; también está la mejor amiga de Lola, Lindsey, a la que le encanta indagar e investigar; y otro personaje al que me gustaría destacar es Norah, la madre de Lola, de vida algo disoluta. No obstante, si hablamos de personajes secundarios, hay que mencionarlos a ellos, a Anna y Étienne. Pensaba que harían una única aparición estelar, pero lo cierto es que aparecen en bastantes ocasiones. Me habría gustado que tuvieran incluso más protagonismo, pero es la historia de Lola y Cricket. Ellos ya tienen la suya. 
No quiero extenderme mucho más, por lo que solo me queda resumir todo lo anterior en una sola palabra: leedlo. Lola y el chico de al lado es otra maravillosa historia salida de la cabeza de mi nueva diosa literaria. Sí, es cierto que no me ha gustado tanto como Un beso en París, pero lo de esa novela es un caso aparte. Yo espero con ganas el desenlace de esta especie de trilogía, que llegará este otoño con Isla and the Happily Ever After. 
Si yo soy las estrellas, Cricket Bell es galaxias enteras. 

miércoles, 17 de abril de 2013

Clásicos: Mansfield Park, de Jane Austen

Centrada en la figura de la humilde y discreta Fanny Price, esta novela, una de las más deliciosas de Jane Austen, cuenta las muchas vicisitudes en que se ve envuelta desde que a la edad de diez años va a vivir a Mansfield Park, nombre que recibe la casa de los Bertram, sus tíos ricos. Las distintas relaciones que establece con sus primos y con los diversos personajes que van apareciendo por la casa y complicando la trama, así como su evolución, con sus idas y venidas, sus avances y retrocesos, amores, rivalidades, tomas de conciencia y cambios de actitud, van desarrollando un relato ameno, romántico y entretenido que culmina en un final feliz.
Jane Austen ya es una vieja conocida para mí; antes de embarcarme en la lectura de Mansfield Park, una de sus novelas más ambiciosas, ya había leído anteriormente Orgullo y prejuicio, así como Sentido y sensibilidad. Lo cierto es que quedé encantado con ambas novelas (especialmente con Orgullo y prejuicio, todo hay que decirlo), por lo que quise aventurarme en un reto mayor: Mansfield Park. Y digo esto porque es, si no me equivoco, la novela más larga de Austen, con algo más de 600 páginas. Aunque corría el riesgo de aborrecer a la protagonista, de la que me habían advertido que su pasividad podía llegar a ser exasperante, debo decir que Mansfield Park se ha convertido sin duda en una de las mejores novelas que he leído en lo que va de año. 
Aunque es una novela muy coral, que reparte el protagonismo entre un amplio elenco de personajes, Austen se centra en la figura de Fanny Price, que es acogida a una temprana edad por sus ricos tíos. Seremos testigos de todo lo que le acontece a la joven Fanny, cuya visión del mundo contrasta fuertemente con la de su familia y amigos. Ese es precisamente uno de los aspectos que más valoro de esta novela, la crítica velada a la sociedad fundada en las apariencias y el dinero. En este sentido, Fanny encarna unos valores completamente opuestos a los que mueven a la mayoría de personajes, y es por eso principalmente por lo que tanto me ha gustado como protagonista. El resto de personajes es es tan interesante como Fanny, aunque comparten muy pocas semejanzas con el carácter templado y sosegado de la señorita Price. 
Tal y como he comentado, Mansfield Park es una de las novelas más extensas de la bibliografía de Jane Austen, por lo que me imponía bastante. Sin embargo, se lee asombrosamente rápido, y en esto tiene mucho que ver el estilo tan exquisito que caracteriza a Austen. Al principio puede costar engancharse a la narración, pero no hacen falta más que un par de capítulos para quedar cautivado por la pluma de Jane Austen. Es una novela muy amena, donde se suceden los hechos de forma ininterrumpida, por lo que no hay lugar para el aburrimiento. Así que si, como a mí me ocurrió, os impone el grosor de este libro, os recomiendo que no salgáis huyendo a la primera de cambio, ya que los parajes de Mansfield os tienen reservado un buen puñado de horas de entretenimiento.
En definitiva, nos encontramos ante otra gran obra de Jane Austen, que hasta el momento nunca me ha decepcionado. Por si cabía alguna duda, continuaré leyendo el resto de su obra, que es mucho menos extensa de lo que me gustaría. 

lunes, 15 de abril de 2013

El Libro de los Portales, de Laura Gallego

No existen fronteras para aquellos que se atreven a mirar más allá.
Cada nuevo libro de Laura Gallego es todo un acontecimiento para los amantes de la literatura fantástica. No en vano se conoce a la autora popularmente como la reina del género en España. Personalmente, le tengo un cariño especial a muchos de sus libros, especialmente a Memorias de Idhún —os recuerdo de paso que Laura tiene en marcha un misterioso proyecto, bautizado como Elinaris y relacionado con Idhún, aunque apenas se sabe nada de él—. Hemos tenido que esperar bastante para la publicación de El Libro de los Portales, pero os aseguro que ha merecido completamente la pena, ya que, sin temor a equivocarme, esta es una de las mejores novelas de la autora valenciana.

El Libro de los Portales destaca por ser una novela mucho más compleja de lo que en un principio se puede imaginar; por supuesto, el mundo que se nos presenta no es tan rico como Idhún, pero eso es algo que la autora difícilmente podrá superar nunca. En este sentido, el leitmotiv de esta obra no es otro que la ciencia de los portales. Así es, aunque El Libro de los Portales es una novela fantástica, el tema central de la novela —la disciplina y el estudio de los portales— se nos presenta como una ciencia, y no como si de algo mágico se tratara. Todo lo referente a los portales me ha encantado; lo mejor es que es un tema que se va desarrollando progresivamente a lo largo de los capítulos.

Es una novela muy coral, en la que varios personajes se reparten el protagonismo prácticamente a partes iguales; sin embargo, quizá habría que destacar a Tabit como personaje principal. Todos los personajes están relacionados en mayor o menor medida con los portales, de manera directa o indirecta. Por ejemplo, Tabit estudia en la Academia de Portales para ser pintor, mientras que Tash es minera —es en las minas donde se extrae la bodarita, el mineral que se utiliza para preparar la pintura utilizada para los portales— o Rodak es guardián de un portal. Es decir, todos están involucrados de alguna manera en esto, por lo que no es de extrañar que se produzca una unión entre ellos, que tratan de desentrañar un misterio.

A propósito de esto, cabe decir que en El Libro de los Portales se da mucha importancia a la intriga principal, cuya resolución es quizá una de las cosas que menos me han gustado, ya que si bien no me lo imaginaba de ninguna de las formas, tampoco ha conseguido ser tan sorprendente como esperaba. Ya que estoy resaltando esto, también he de decir que otro detalle que no me ha gustado es el de la extensión de los capítulos. Como no podía ser de otra forma, esta novela tiene catorce capítulos, lo que es marca de la casa cuando hablamos de un libro de Laura Gallego. Pues bien, al ser uno de los libros más extensos de la autora, los capítulos se me hacían excesivamente largos; pensadlo, ya que estamos hablando de un libro de quinientas páginas. No obstante, es un detalle sin importancia.

¿Qué más puedo decir de esta fantástica obra? Poco más, me temo. El Libro de los Portales se ha alzado como uno de mis libros favoritos de Laura Gallego, lo cual no es fácil dada la competencia a la que se enfrenta. Lo tiene absolutamente todo para satisfacer a los amantes del género, por lo que no podéis perdéroslo. Lo único que no me ha gustado es lo que os he comentado más arriba, pero por lo demás, es una grandísima novela.

domingo, 14 de abril de 2013

Estoy leyendo: Lola y el chico de al lado, de Stephanie Perkins

Sinopsis:
Para la diseñadora de moda en ciernes Lola Nolan, las prendas de ropa más llamativas, más brillantes, más divertidas, más salvajes, siempre son las mejores. A pesar de su estilo extravagante, Lola es una hija ejemplar y una buena amiga, y tiene grandes planes para el futuro. Todo en su vida parece bastante perfecto (incluso su guapísimo novio roquero) hasta que los gemelos Bell se mudan de nuevo a la casa de al lado.

Cricket Bell ha vuelto y quiere arreglar los problemas del pasado. Y Lola deberá reconocer sus verdaderos sentimientos hacia él.
Y aunque me está gustando mucho, no es Un beso en París. Ni Lola es Anna, ni Cricket es Étienne. No me quiero dejar llevar por esta primera impresión, ya que confío en la capacidad de Perkins para conseguir que ame esta historia tanto como la de Anna, pero de momento siento como que falta algo. Y es curioso, ya que ese algo no pueden ser ni Anna ni Étienne, dado que aparecen como personajes secundarios en esta novela. En cualquier caso, Perkins me arranca una sonrisa a cada página, y lo cierto es que por ahora me está gustando mucho Lola. Muy pronto os cuento qué me ha parecido la historia de Lola Nolan y Cricket Bell, aunque seguro que acabo tan enamorado de ellos como de los parisinos Anna y Étienne. 

viernes, 12 de abril de 2013

La fiebre, de Dee Shulman

152 d. C.: Sethos Leontis, un joven y hábil luchador, resulta gravemente herido de una forma muy inesperada. 2012 d. C.: Eva es una chica brillante pero tiene muchos problemas. Su vida cambia al recibir una nueva oportunidad en un colegio para jóvenes talentos. Un accidente en el laboratorio traerá consigo terribles consecuencias. Sethos y Eva están unidos por una conexión extraordinaria que, sin embargo, amenaza con separarlos porque la fiebre que los une es incurable. Enamorarse puede llegar a ser mortal.¿Podrá desafiar su amor al choque de ambos mundos y desafiar al tiempo?
Dos mundos. Dos milenios. Un amor.
He leído reseñas de lo más dispares sobre La fiebre, por lo que tenía muchas ganas de leerlo para tener una opinión propia sobre la nueva apuesta de Maeva Young, y lo cierto es que, aunque tiene aspectos mejorables, la novela de Dee Shulman me ha gustado mucho. 
En primer lugar habría que destacar la premisa sobre la que parte: tenemos dos personajes principales, Sethos y Eva, separados por cientos de años, y conectados entre sí por una misteriosa fiebre. La base sobre la que parte no podría ser más llamativa. Si bien Shulman corría el riesgo de no saber ejecutar correctamente su interesante idea (algo que ocurre en innumerables novelas), con esta primera novela de la trilogía Parallon pone perfectamente los cimientos de su peculiar serie. Sin embargo, La fiebre peca de ser una novela demasiado introductoria, aunque es comprensible en parte, ya que no es más que el principio de una trilogía. Lo que me choca es que la autora pierda demasiado el tiempo relatando escenas que no alimentan el interés del lector, sino todo lo contrario, en detrimento de centrarse en lo principal y verdaderamente importante. 
Como decía, tenemos dos personajes, y ambos me han gustado bastante, aunque lo que más me ha gustado ha sido lo bien diferenciadas que están las dos líneas temporales. Aunque a Sethos y Eva los separan cientos de años, esa diferencia no se hace brusca para el lector. Cabe destacar además la parte del pasado, donde la autora hace alarde de su vasto conocimiento, lo que denota horas y horas de documentación. 
Aunque no me he aburrido en ningún momento —hay partes más interesantes que otras, por supuesto—, la última parte destaca sobre el resto de la novela. Sin duda. Todo ocurre quizá demasiado apresurado, lo que contrasta con el ritmo general de la novela, mucho más pausado y relajado, pero deja la historia en un punto la mar de interesante. Y a mí, personalmente, me ha dejado con muchas ganas de más. 
En definitiva, La fiebre me ha gustado mucho. Es una buena novela juvenil, aunque hay que tomársela como el preludio de una trilogía para la que la autora aún se reserva muchas sorpresas.
 Aquí podéis ver el booktráiler que han preparado desde Maeva Young. 

martes, 9 de abril de 2013

In My Mailbox 21


  • Nubes de kétchup, de Annabel Pitcher. Como sabéis, es la autora de Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea, una novela que me gustó muchísimo, por lo que espero que con esta se reafirme como una voz prometedora de su generación.
  • La fiebre, de Dee Shulman. Novedad de Maeva Young, de la que aún no he leído ninguna reseña, por lo que no sé qué puedo esperar. No tiene mala pinta en absoluto, aunque sí que parece ser... raro. Ya os contaré.
  • Días de sangre y resplandor, de la grandiosa Laini Taylor. Reseñadísimo. De esta saga ya he dicho todo lo que tenía que decir. Por favor, leedla. En serio. Hacedlo. Es de lo mejor que podéis encontrar en las librerías actualmente. Es triste pensar que aún no ha conseguido hacerse el hueco que se merece, mientras otras autoras como Amanda Hocking acaparan las listas de más vendidos. Es triste, y mucho.
  • Reckless. Carne de piedra, de Cornelia Funke. También reseñado. Un libro más bien normalito, bastante aceptable como inicio de una trilogía. No había leído a Funke y, si bien no me ha entusiasmado con el principio de esta serie, sí que os aseguro que leeré algo más de ella. 
  • La trampa de los 18, de Erin Bowman. Otro del que no he leído reseñas, aunque sí he visto algunas opiniones en Goodreads que no lo ponen mal. Como no es muy extenso, caerá pronto, así que ya os contaré.
  • El Libro de los Portales, de Laura Gallego. Lo he reservado para el final, como la joya de la corona que es. La reina de la literatura fantástica española ha vuelto y, al parecer, por la puerta grande. Digo esto porque no solo he leído muy buenas críticas de esta nueva novela, sino porque yo mismo lo estoy leyendo y me está gustando mucho. Muy pronto, os doy mi opinión sobre el esperado regreso de Laura. 

sábado, 6 de abril de 2013

Damas, bestias y otras, de Ricardo Riera

Un boxeador en alza perseguido por la imagen de un arcángel negro, un devoto cruzado que encuentra el horror de su guerra personal en un par de ojos oscuros, un alma pecadora que desata una lucha interna tanto en el Cielo como en el Infierno y una maldición familiar contenida en una botella. Estos son sólo algunos de los relatos contenidos en esta antología de muerte, amor y oscuras fantasías ancladas en nuestro mundo pero con una ventana abierta a otros. Lo nuevo de Ricardo Riera, autor de Dragún (Montena, 2012) nos muestra esos pequeños agujeros hechos en la fibra misma de la realidad en los que se esconden nuestros peores monstruos.
Ricardo Riera es el autor de Dragún. La chica que desafió a los dragones, novela publicada por Montena  a principios del verano pasado, y que a mí personalmente me encantó. Tal y como dije en la reseña, Dragún es una de esas novelas que ya no se escriben; una gran aventura que consiguió conquistarme, no solo por sus fantásticos personajes, sino también por la exquisita pluma de Riera. Después de semejante debut, quedé con muchas ganas de volver a leer algo más del autor  —aunque Dragún tiene prevista una secuela de la que solo se conoce el título, El habitante de la sombra—, por lo que cuando el autor se puso en contacto conmigo para informarme sobre su nueva publicación —autopublicación, más bien—, no pude más que impacientarme por leerla.
Damas, bestias y otras es una recopilación de relatos, aunque Riera vuelve a destacar por su estilo elegante y pulido. Aunque dista mucho de parecerse a Dragún, si bien estos relatos comparten con la novela la preferencia por un argumento sólido, siempre es un placer leer a Riera. Los relatos de los que se compone esta antología son de lo más diversos, aunque todos comparten un cierto halo de oscuridad. La colección comienza con Ayante, quizás el relato más llamativo desde el punto de vista técnico, ya que está narrado en segunda persona, y eso es algo que lo hace muy intenso. Cabe decir que este es, sin duda, uno de los relatos que más me han gustado. También son dignos de mención los relatos Avatares, un intenso viaje a través del tiempo que siempre tiene el mismo final, o Andrea en el infierno, que retrata la lucha ancestral entre ángeles y demonios.

Tampoco hay que olvidarse de otros relatos como Herencia, donde se intercalan dos historias íntimamente conectadas entre sí, y que además es otro de los que más me han gustado; por su parte, también es digno de mención Tricofilia, que relata una historia muy curiosa, y se ha convertido en otro de mis preferidos. Por último, el relato que cierra la antología es interesante porque cuenta una historia ambientada en los sanfermines, y es perfecto para culminar el libro porque termina de forma muy intensa. Por supuesto, solo he hecho una selección de los que más me han gustado, aunque he dejado algunos sin comentar, pero la antología se compone de algunos relatos más, todos ellos interesantes, aunque tengo mis preferencias.

Por ahora, Damas, bestias y otras solo está disponible en Amazon. Espero que os animéis a darle una oportunidad, ya que son relatos de lo más interesantes. 

jueves, 4 de abril de 2013

Las tres caras de la luna, de Sally Gardner

“Por un lado están los que piensan linealmente, y por otro lado estás tú, que eres como un golpe de brisa en el parque de la imaginación.”
No hace ni siquiera un año desde la llegada al mercado editorial de Nube de Tinta, un sello que se proponía trabajar historias que emocionen, que hablen de esperanza, de ilusión, de posibilidades, de puertas que se cierran, pero también de otras que se abren; y, haciendo balance, he de decir que cada uno de los libros que publican se mantiene fiel a la línea editorial que se plantearon en un principio. 
Son historias diferentes, que destacan por sus voces protagonistas. Bajo la misma estrella me cautivó hasta el punto de entrar de cabeza entre mis libros favoritos del año; en la misma medida me gustaron las Memorias de un amigo imaginario y la particular Lección de August, novelas que, de nuevo, se desmarcaban de lo que se suele publicar y destacaban por su originalidad. Por su parte, Las tres caras de la luna ha conseguido sorprenderme hasta el punto de dejarme en blanco cuando lo he terminado. 
Debo confesar sin embargo que esta novela no me ha gustado tanto como las anteriormente citadas, aunque sí ha conseguido accionar algún resorte en mi interior. Como ya he dicho, durante un momento me dejó en blanco, sin palabras. Literalmente. Y digo esto porque soy de los que tienen por costumbre hacer la reseña de una lectura casi inmediatamente después de terminarla. En el caso de Las tres caras de la luna he tenido que dejarla reposar, ya que al terminarla tuve sentimientos encontrados que nublaban de alguna manera mi impresión general sobre el libro. 
Las tres caras de la luna habla sobre la libertad en un entorno que no hace más que coartarla, que cortar las alas de cada persona. En cierto modo es una especie de distopía con toques de ciencia ficción, aunque no llega a desarrollar en profundidad la sociedad que presenta. En mi opinión, todo lo referente a Madre Tierra, Patria y la estructura social de esta novela no es más que una excusa que utiliza la autora como recurso para abordar los temas de los que os he hablado.  
Otra de las características de las novelas de este sello es la intensidad de la voz de sus personajes protagonistas. Standish Treadwell no es una excepción. Es un muchacho que ha crecido siendo testigo de las atrocidades que se cometen en esa sociedad donde la delación y la violencia están a la orden del día. La crudeza con la que nos relata la historia me ha sobrecogido en ocasiones. 
Qué cruel nación es la monstruosa Patria. Me asombra que nadie se haya lanzado al cuello de la muy puta para asfixiarla.
Qué queréis que os diga, nací en un mundo de pesadilla, esa es la puñetera verdad. La única vía de escape era la fantasía.
No hay muchos más personajes, pero todos ellos destacan. Todos provocan alguna reacción en el lector, desde la ternura que nos infunda Hector al odio más salvaje que nos hace sentir el señor Gunnell. Personalmente eso es lo que busco en una novela, que consiga provocar algo en mí, y Las tres caras de la luna lo ha hecho. Si bien no la pondría al nivel de Bajo la misma estrella, por ejemplo, sí que me parece un nuevo acierto de este sello al que tan de cerca hay que seguirle la pista. 
La novela de Sally Gardner es un canto a la libertad. Original y desgarradora, nos ofrece una visión decadente del mundo, donde la máxima el hombre es un lobo para el hombre es llevada a su más lejano extremo. 

lunes, 1 de abril de 2013

Reckless: Carne de piedra, de Cornelia Funke

El mundo más allá del espejo.
No había leído antes nada de Cornelia Funke, popular autora alemana de novela juvenil, que debe su éxito principalmente a la conocida trilogía Mundo de Tinta —también publicada por Siruela—, por lo que tenía ganas de leer algo suyo. Y, si bien Reckless: Carne de piedra, no me ha entusiasmado, sí que me ha mantenido entretenido durante unas buenas horas. 
Hace años desde que Jacob Reckless, el mayor de los hermanos Reckless, descubriera oculto en el despacho de su padre un misterioso espejo capaz de llevarlo a un mundo repleto de magia. Desde entonces, Jacob se ha ido ausentando durante largas temporadas de su casa en el mundo real para embarcarse en miles de aventuras en el Mundo del Espejo, siempre acompañado de su inseparable amiga Zorro. No obstante, Will, el hermano pequeño de Jacob, descubrirá el secreto que este tanto tiempo se ha afanado en ocultar. Su incursión en el Mundo del Espejo será de lo más fatídica, ya que caerá preso de una maldición que convierte su carne en piedra. Jacob, con la ayuda de Zorro y la novia de Will, emprenderá una carrera contrarreloj para liberar a su hermano de dicha maldición.
Una de las cosas que más me han gustado de esta novela ha sido precisamente el Mundo del Espejo, que bebe mucho de la tradición de los hermanos Grimm. Tal es así que nos encontramos con continuas referencias a cuentos como los de Hansel y Gretel, La Bella Durmiente o Rapunzel, entre otros. Aparecen de la misma manera hadas, enanos y unas criaturas llamadas goyl, seres de piedra, lo mismo a lo que Will está destinado a convertirse. Es un mundo muy rico, aunque estoy seguro de que se irá desarrollando mejor en los próximos libros. 
Los personajes me han gustado en su gran mayoría, aunque me quedo con los secundarios, tales como el enano Valiant o incluso el Hada Oscura, la responsable de la maldición de Will. También es destacable el personaje de Zorro, que se refugia del mundo bajo su disfraz animal. Es un libro que se lee con bastante rapidez, ya que no es muy extenso y está plagado de ilustraciones que corren de la cuenta de la propia Funke, lo que resulta muy curioso. No son obras de arte, os lo aseguro, pero son dibujos que complementan a la perfección el relato. 
En definitiva, mi primera experiencia con Cornelia Funke ha sido agradable. No me ha cautivado, como os decía, pero sí pienso leer algo más de ella. Por lo pronto, tengo esperando el segundo título de esta trilogía, Reckless: Sombras vivas, aunque espero hincarle el diente a la trilogía que la ha hecho célebre, Mundo de Tinta
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