viernes, 1 de marzo de 2013

Una oscura obsesión, de Kenneth Oppel

Hay una pasión en él que me aterra.
Una oscura obsesión se suma a la actual tendencia a reinventar clásicos archiconocidos por el público, siendo en esta ocasión Frankenstein o el moderno Prometeo, de Mary Shelley,  la novela sometida a un lavado de cara. Sin embargo, esta última afirmación es una verdad a medias, ya que en esta primera entrega de lo que si no me equivoco es una bilogía, el autor nos presenta a un Víctor Frankenstein en su más tierna adolescencia, lo que no tiene nada que ver con la novela de Shelley. Una oscura obsesión es, por así decir, el libro que trata sobre las mocedades de Víctor Frankenstein, sobre sus aventuras y desventuras y, especialmente, sobre las causas por las que comenzó a adoptar las creencias que le llevarán a realizar sus excéntricos experimentos.

Los gemelos Víctor y Konrad Frankenstein son inseparables, aunque no tienen nada que ver el uno con el otro: por un lado está Víctor, impulsivo y apasionado; por el otro lado está Konrad, mucho más templado y sensato. Junto con la joven Elizabeth y el romántico Henry, los chicos pasan un verano entre libros, paseos en barca y duelos de esgrima. Sin embargo, todo se torcerá cuando Konrad contraiga una misteriosa y aparentemente incurable enfermedad que llevará a los chicos a hacer lo imposible con tal de conseguir una cura.

Una oscura obsesión no está mal. No lo valoro del todo como retelling del clásico de Frankenstein, ya que como os he dicho, no aborda la historia donde lo hace la novela de Shelley, sino que pretende ofrecernos una explicación razonada del comportamiento que posteriormente adoptará Víctor Frankenstein. Más que reinvención, es una novela de aventuras, y demasiado procedimental para mi gusto. La trama se focaliza en la búsqueda de los ingredientes que conforman el Elixir de la Vida, la cura definitiva. Me ha fallado por otro lado la ambientación, que no ha explotado del todo su lado oscuro y gótico, aunque hay una escena en particular que me puso los pelos de punta.

De entre los personajes cabe destacar al propio Víctor, cuya evolución psicológica es notable. Víctor puede dar mucho de sí en la segunda parte de la serie, sin duda. También me ha gustado Konrad, la otra cara de la moneda, de la misma manera que Elizabeth, que encarna el prototipo de mujer autosuficiente, capaz de todo. No hay más muchos personajes a destacar, con la excepción de Julius Polidori, que resulta fundamental para la investigación de los jóvenes.

En definitiva, Una oscura obsesión me ha parecido interesante, aunque demasiado introductorio y muy surrealista por momentos. Sin embargo, engancha y se lee en un par de tardes. Espero que Such Wicked Intent desarrolle mucho más la historia de Frankenstein que todos conocemos, y que Oppel nos presente al Víctor oscuro y excéntrico que concibió Mary Shelley. Tengo la firme intención de leer la secuela, ¡así que espero que no tarde en publicarse!

5 comentarios:

  1. Lo tengo pendiente. A ver si lo leo pronto... :)
    Saludos ^^

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  2. No tiene que estar mal, lo tengo pendiente y seguramente sea de mis próximas lecturas.
    Un beso

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  3. No lo conocía, pero no pinta mal... ;)
    Besos!!!.

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  4. Tengo muchas ganas de leerlo *_*

    ¡Te sigo! :)

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  5. Sí, la verdad es que últimamente se lleva eso de reinventar los clásicos, y creo que aunque este hable de la vida en juventud de frankestein, sigue siendo una especia de reinvención xD
    En fin, me alegro de que te haya gustado ;)
    Beeeeeeeesos

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