jueves, 16 de septiembre de 2010

La niña que podía volar, de Victoria Forester

Pues sí, hechiceros, éste es el libro del que os hablé al final del anterior post. Gracias a la amabilidad de Montena, he tenido la oportunidad de leer La niña que podía volar, libro que estaba desde hace un tiempo en mi wishlist y, tal y como esperaba, me ha gustado mucho.

Sinopsis: Piper no es una niña cualquiera; a los ojos de los demás es muy, muy especial; hay quien asegura que es rara, peligrosa e incluso que puede dar mala suerte; por eso, cuanto más lejos, mejor. Y es que Piper hace algo imposible: vuela, como si tal cosa... ¿Qué hacer con ella? Para sus padres, lo mejor será internarla en una 'escuela especial', donde procurarán por todos los medios que sea una más. Pero Piper no está dispuesta a dejar de ser ella misma...




Antes de hablar del libro en sí, tengo que hacer referencia a la edición. No os guiéis por la portada. REPITO: No os dejéis guiar por la portada. Sí, ya sé que podéis pensar que es un cuento para niños de 6 años, pero de eso nada. No completamente, al menos. La portada es muy bonita, con el título y la mariposa en relieve. Los capítulos, que por cierto son cortitos, incluyen al principio y junto a número del capítulo el dibujo de una pequeña mariposa, que cambia de posición dependiendo del capítulo. ¿Alguna pega respecto a la edición? Pues sí, una pequeña. La pega de siempre: la inalterable recomendación de Stephenie Meyer. Si bien no está en la portada, se incluye en la descripción del libro en una de las solapas. ¿Esta mujer no se cansa de recomendar libros? Dejando a un lado ese pequeño detalle, pasemos a hablar más profundamente de este cuento multigeneracional, apto para cualquier persona.

Sí, ante todo, La niña que podía volar es una novela sencilla, sin complicaciones, fresca, ágil, corta. Una novela cuyo fin es hacer pasar un buen rato al lector, a base de relatarnos las aventuras -y desventuras- de la adorable Piper McCloud, una niña de apenas nueve años que, desde que nació, se mostró especial, diferente. Y es que Piper, aun estando en la cuna, sabía flotar. Un día, alentada por la imagen de un pájaro enseñando a volar a sus crías, se decide a ir más allá. Piper sabe que sus habilidades no pueden reducirse a flotar. Porque Piper lo sabe... ¿no?


Tras subir al tejado de su casa, consigue reunir el valor suficiente y lo hace: Piper se tira desde el tejado. Pero, ¿qué está pasando? No vuela. De hecho, está cayendo en picado hacia el suelo. Sin enmbargo, en el último momento, lo consigue: planea a tiempo suficiente de evitar estamparse contra el suelo y, después de unas nerviosas y poco profesionales acrobacias y piruetas, Piper vuela. ¡Está volando! ¿Realmente existe algún ser humano capaz de hacer lo que ella hace? No. Nadie puede hacerlo. No es normal, es algo raro, más aun en el pueblo de Lowland, donde lo diferente no es aceptado.


Cuando los padres de Piper, Betty y Joe, se enteran de la habilidad de su hija, le impiden practicarla de nuevo. ¡Lo que les faltaba! Ellos son dos personas rutinarias, que conciben la vida como una sucesión de los mismos acontecimientos una y otra vez, generación tras generación. No permiten que de pronto llegue algo y altere el curso de sus tranquilas vidas.

-Pero, madre, si probaras a volar estoy segura de que te encantaría. Yo puedo enseñarte, y ya he aprendido un montón de cosas por mí misma, por lo que no tendrás que sufrir tanto como yo y...

-Se acabaron los vuelos en esta casa. No quiero volver a hablar del tema ni verte otra vez dando vueltas por el cielo. Y esta vez va muy en serio -Bett golpeó el suelo con el pie-. ¡A TU HABITACIÓN, Piper McCloud!


¿Debe Piper resignarse y dejar de hacer lo que le gusta? Por un lado, ella no quiere dejar de volar, es lo que más le gusta hacer, pero eso cabrea a sus padres... La solución la tiene la doctora Hellion, que llega de improviso para ayudar a la niña que puede volar. Así, los padres de Piper, tan angustiados como aliviados por el hecho de que su hija pueda convertirse en alguien normal, acceden a dejarla ir con la doctora a un lugar donde hay más gente como ella, con poderes o talentos. El planteamiento de la novela gira en este momento: nos encontramos ahora ante una especie de X-Men en versión junior.

En el Instituto al que la lleva la doctora Hellion, hay más niños como Piper: tenemos a la encantadora Violet, capaz de reducir su tamaño, a la ruda Kimber, que puede lanzar descargas eléctricas, a Conrad, cuya inteligencia es sobrehumana, o a Jasper, el tímido chico cuyo talento es un auténtico misterio. Todos estos chicos se hallan internados en ese lugar, plagado de cosas insólitas: rosas dentadas, grillos negros que, bajo su apariencia animal, esconden un brillo humano... ¿Está Piper en un lugar seguro? ¿Por qué impiden a los chicos utilizar sus talentos, justificando el uso de los mismos como un factor que puede hacer que corran peligro?

Como ya he dicho, La niña que podía volar es una lectura totalmente recomendable, apta para cualquier tipo de persona y para cualquier edad. Es un libro que no exige nada al lector, sino todo lo contrario: ofrece casi 300 páginas de amena lectura, entretenimiento asegurado y una aventura llena de lecciones y moralejas. Como advertencia, eso sí, tengo que decir que os puede parecer un poco Disney; en serio, hay escenas que te las imaginas en la cabeza y podrían pasar perfectamente por una película de la factoría ya citada. Os dejo la cita que eligió la autora para preceder al libro:

''Ser simplemente tú mismo en un mundo que se esfuerza, día y noche, por que seas como los demás significa librar la batalla más dura que un ser humano puede librar; una batalla que no cesa jamás''

ee cummings

Después del agradable rato que he pasado leyéndolo, creo que merece llevarse cuatro varitas, solo por el hecho de haberme hecho desconectar de una manera asombrosa. Os lo aconsejo sin lugar a dudas.




Espero que os haya animado a leerlo. ¡Un saludo!

5 comentarios:

  1. Pues yo me lo apunto, nesecito un libro para desestresarme y creo que este es el perfecto.. Además la portada aunque digas que no nos dejemos llevar por ella, me transmite una ternura, y un "ven aquí y cogeme", que no me podré resistir.

    Un beso

    Bea

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  2. @Pasajes: Cuando digo que no os dejéis guiar por ella, me refiero a que no preconcibáis una idea del contenido del libro a partir de la portada, que puede parecer de lo más infantil, aunque no es así ;)

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  3. Me llamó la atención este libro cuando lo ví por la portada pero como el día que lo ví, iba con las ideas claras de que libro comprarme, pues no lo pillé. A ver si lo puedo leer pronto :)

    Un beso!

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  4. Si te digo la verdad no es un libro que me apeteciera leer...
    No sé, no me llama xD

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  5. hola me intereso mucho la historia son hechos reales lo de piper o en inventado por la imaginacion de una persona seria tal amable de responder se lo agrade seria

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¿Te ha gustado? ¿No? Opina, sugiere, quéjate, hechízanos tú también. Pero siempre desde el respeto y la educación. ¡Esperamos tu opinión! ^^

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